miércoles, 24 de agosto de 2016

Lágrimas de cocodrilo


Es el señor Petronilo

un gran cocodrilo

que vive en el Nilo,

pero no tiene amigos.

 

Llegaron unos cazadores

a su rio un lejano día

con muy malas intenciones,

y se quedó sin compañía.

 

Engañaron a sus amigos

con una vida de alegrías,

los engañaron como chinos,

pues ya nunca volverían.

 

Siendo tan bonachones

acabaron al fin sus horas,

hechos mil cinturones

y cien bolsos de señoras.

 

Petronilo desde aquel día

llora a la orilla del rio Nilo,

llora solo y sin compañía,

llora lágrimas de cocodrilo.




Cigarra y Grillo





Son Grillo y Cigarra


dos tercos trovadores


que cantan tenaces


sus penas de amores.


 


Grillo en la noche


la mas bella balada


con todo su amor


canta a su amada.


 


Cigarra enamorada


a lo largo del día


dedica a su amado


su triste melodía.


 


Grillo en la noche,


Cigarra en el día,


cuando se encuentren


cantarán de alegría.


 


Y serán Grillo y Cigarra


dos alegres juglares


que entonarán felices


sus coplas y cantares.


Versos incluidos en el título “Versos y Besos”, cuarto volumen de la colección “Versos para Fresa y Frambuesa”, disponible en Ámazon  https://www.amazon.es/dp/B08BDSDM2D y https://www.amazon.es/dp/B08BG8RS92 (ilustraciones en blanco y negro, o en color, respectivamente)





martes, 2 de agosto de 2016

Teodora la lacomotora







Es la vieja Teodora

una locomotora de vapor

que en toda ocasión

circulaba sin demora.

 

Es la pobre Teodora

una vieja locomotora

que llora a toda hora

por no estar ya de moda.

 

Desde que el AVE ha llegado

ya no hace grandes viajes

que precisen de equipaje,

y de categoría le han bajado.

 

Hacía viajes internacionales,

y ahora se dedica cada día

a recorridos de cercanías

por inmundos andurriales.

 

Dicen que es muy vaga,

que cuanto le cuesta

subir una leve cuesta,

que se queda descolgada.

 

Y aunque aún Teodora

le pone mucho tesón,

y todo su gran corazón,

ya nunca llega a la hora.








Un pavo real







Pretendió un pavo real

conquistar una pavita,

no conocía otra igual

tan hermosa y bonita.


Quería llamar su atención

con su hermoso plumaje,

conquistar su corazón

e iniciar un gran linaje.


Orgulloso y presumido

un abanico colosal     

colmado de colorido

desplegó el pavo real.


Replicó la pavita ufana:

“ La primavera ha llegado,

y con ella cada mañana

este pavo encopetado.”

Versos incluidos en el título “Animalversos o versos de animales”, tercer volumen de la colección “Versos para Fresa y Frambuesa”, disponible en Ámazon https://www.amazon.es/dp/B08BF2PNDZ y https://www.amazon.es/dp/B08BF2V4P9 (ilustraciones en blanco y negro, o en color, respectivamente)







viernes, 15 de julio de 2016

El mago Santiago



Es el pobre Santiago
un desdichado mago.
Un truco le obsesiona
que nunca le funciona.
 
Quiere hacerse invisible,
y aunque parezca imposible,
él pone todo su interés
y lo intenta una y otra vez.

Lo intenta por la mañana,
durante toda la semana,
incluso de madrugada,
pero nunca consigue nada.

Está el pobre desesperado,
siente que ha fracasado,
y hasta pierde la paciencia
después de tanta insistencia.
 
Y cuando al final lo consigue,
consigue por fin ser invisible,
Santiago no puede creerlo,
no hay nadie que pueda verlo.








Eclipse de luna



Viaja Don Comenta
en su bicicleta,
podría ir en coche,
pero como es de noche...
 
A Luna debe contar
lo que acaba de escuchar,
los astros se lo han chivado
en cuanto se han enterado.


Sol se ha enamorado,
en Luna se ha fijado,
y Tierra envidiosa
se ha puesto celosa.

Sol y Luna se admiran
con sonrojo se miran,
Sol y Luna se cortejan
y las estrellas lo festejan.

Comienzan a bailar
girando sin parar,
llena de alegría
la noche y el día.
 
Tierra en sus desvelos
haya solución a sus celos:
“-Si no pueden verse
dejarán de quererse”.

Se consigue colocar
en el preciso lugar
desde el que entorpecer
y a Luna ensombrecer.
 
Pero Sol y Luna se aman
y al instante se aclaman,
inmediatamente giran
y por siempre se admiran.



lunes, 11 de julio de 2016

Cuasimodo



Está el pobre Cuasimodo
aburrido de estar solo,
de que todos le insulten,
y de que de él se burlen.

Que si tiene una joroba
que pesa una arroba,
que si está tuerto
y tiene un ojo suelto.

Que se burlen sin fin
de su asombrosa nariz
y de sus tristes andares,
siempre tan particulares.

Se escondió en la catedral
huyendo de la vecindad,
donde conoció a las gárgolas
que también estaban solas.

Se enamoró de Esmeralda
que nunca le dio la espalda.
Tenía ella tal generosidad
que no le importó su fealdad.

Pero se enamoró de un capitán,
un capitán de la guardia real,
y presa de ese gran amor
a él le entregó su corazón.

Cuasimodo no pierde la esperanza
de que algún día Esmeralda,
a pesar de su gran fealdad
se enamore de su bondad.