miércoles, 28 de octubre de 2015

Mi caballo de cartón


Tengo un caballo especial,

un caballo muy personal.
Es un caballo sin igual,
y bastante original.

No es un apuesto alazán,

es más bien holgazán.
No es un caballo bayo,
y no corre como el rayo.

No es de color azabache,

ni salta ningún bache.
Tampoco es de color tordo,
ni esquiva ningún estorbo.

No consigo que galope,

ni siquiera que trote.
Es su ritmo tan escaso
que nunca pasa del paso.

Con él no viviré lances peligrosos,

ni saltaremos saltos vertiginosos,
y tampoco correremos el maratón.
Pero es… mi caballo de cartón



domingo, 30 de noviembre de 2014

Leticia, La Bruja Electricia




(Cuidado niños con las brujas
que vienen disfrazadas de hadas,
si con sus encantos te embrujan,
ni podrás huir, ni hacer nada)


Mira que es lista
mi amiga Leticia,
se hizo electricista
para hacer mil picias.

Alteró el termostato
de mi congelador,
y cuando pasa un rato,
en lugar de frío da calor.

Invirtió la antena
de la televisión,
para que den pena
los programas de humor.

Hizo una trastada
en la tostadora,
y ya no hace tostadas,
pero da la hora.

Y trastocó los cables
de los altavoces,
para que no se hable
ni dando voces.

A la Bola de Cristal
han llegado noticias,
de todo su mal
y todas sus picias.

Cuanta fechoría,
cuanta inmundicia,
dice la Bruja Avería,
hace esta Leticia.

Por mil baudios,
clama Maese Cámara,
y por mil faradios,
esta Leticia es bárbara.

Leticia pretende,
según Amperio Felón,
ser Electroduende,
que mola mogollón.

Pues si eso pretende,
afirma la Bruja Avería,
será un Electroduende
desde este mismo día.

Y por su gran pericia
haciendo trastadas,
como Bruja Electricia
será bautizhada.




lunes, 1 de julio de 2013

Juan Ramón un extraño león

Es Juan Ramón un león,
un león un poco extraño,
que a pesar de ser león
no quiere hacer ningún daño.

Es tan tímido y asustadizo,
que todos lo toman a chufla,
pues si siente algún peligro,
se esconde y se camufla.

Nunca asusta cuando ruge,
ni tiene unos dientes voraces,
y esta harto de que se burlen
de su colección de disfraces.

Ya lo tiene muy asumido,
que no es un león al uso,
y que nunca será temido,
y ha cambiado su discurso.

No se quiere poner pelma,
es consciente Juan Ramón
que nunca reinará en la selva,
siendo como es, un camaleón.

domingo, 16 de diciembre de 2012

La cebra Petra

La pobre Petra,
la vieja cebra,
en una batalla
perdió sus rayas.

En dura lucha
allí en la ducha,
con un cepillo
que fue muy pillo.

El muy bribón
se las borró
mientras frotaba
y se enjuagaba.

Cuando se secó
y por fin vio
su piel tan blanca,
sin una franja,

así desnuda
le surgió la duda:
“¿No seré una mula
terca y tozuda?”.

Pobre Doña Cigüeña

Pobre Doña Cigüeña,
se ha hecho mayor,
y aunque se empeña,
no puede con su labor.

Cuando hace sus repartos
siempre llega retrasada,
todos están ya hartos,
pero no le dicen nada.

Da la pobre tantas vueltas,
acaba tan desorientada,
que cuando se da cuenta
es casi de madrugada.

Lleva hoy del pico colgando
un bebe recién nacido,
que ya está berreando
por tan largo recorrido.

“O tu te has perdido,
o yo mucho me engaño.”
Le dice sobrecogido
el bebe de ochenta años.

sábado, 19 de mayo de 2012

Nana de la estrella


Estrella brilla,
que cuando brillas
velas el sueño

de este pequeño.


Duerme mi amor,
que ya viene el sol
a ver esta estrella
que luce tan bella.

Estrella reluce,
que cuando reluces
bañas de ternura
a esta criatura.

Duerme pequeño,
que eres su dueño
y cuando titila
al sol encandila

Estrella resplandece,
que si resplandeces
tan solo un poquito
dormirá mi angelito.

Duerme mi bien,
que el Sol también
se irá a descansar
al verla brillar

Estrella destella,
cada vez que destellas
le haces un mohín
a este querubín.

Duerme mi cielo,

que vendrá luego
lleno de alegría
el sol con el día.


lunes, 30 de abril de 2012

Gamusinos

Salieron de noche
niñas y niños,
salieron de noche
a cazar gamusinos.

La luna miraba
colgada del cielo
como avanzaban
detrás del abuelo.

Las estrellas reían
junto a la luna,
pues todas sabían
que era una burla.

Caminan todos
por la vereda,
uno tras otro
van en hilera.

Avanzan con tiento
sin hacer ruido,
tan solo el viento
arrastra sonidos,

intentando evitar
cualquier ruido
que pudiera asustar
a un gamusino.

Toda la jornada
marchan cargados,
llevando a la espalda
cada uno su saco.

“Por esta vez,
por ser la primera,
los podréis coger
sin usar escalera”.

Cuando de golpe,
casi por sorpresa,
surgió en el monte
la primera presa.

“Algo se mueve
entre las matas,
algo se mueve
que no tiene patas”.

Corre el abuelo
y con gran tino
coge el primero,
el primer gamusino.

“Algo se mueve
tras ese risco,
algo se mueve
que no tiene pico”.

Corre el abuelo
y atrapa otro,
lo cogió del suelo
con gran alboroto.

“Algo se mueve
en esas ramas,
algo se mueve
que no tiene alas”.

De nuevo el abuelo
estuvo muy listo
y cogió el tercero,
el tercer gamusino.

Vuelven los mocosos
saltando y corriendo,
vuelven dichosos,
vuelven contentos.

Van las criaturas
todos cargados,
llevan sus capturas
metidas en los sacos.

Vuelven a casa
niñas y niños,
se acabó la caza
de gamusinos.

Al llegar a casa
les llevan sus padres
a dormir a la cama,
porque ya es tarde.

“Debéis dormiros,
ya mañana veréis
vuestros gamusinos,
no os preocupéis”.

Por la mañana
llenos de contento
dejan la cama
en pos de su trofeo.

Con mucho tacto
todos los niños
abren los sacos
de los gamusinos.

¡Que desencanto!,
están como fieras,
cuando abren los sacos
y ven sólo piedras.

Piensan todos
muy enfadados
que es el robo
de unos malvados.

Todo ese sofocón
era porque no sabían
que con la luz del Sol
los gamusinos huían.

Pero su abuelo
los sacó del error:
“Volverán luego,
escapan del Sol”