jueves, 26 de diciembre de 2019

Juan el calamidad



Juan es un poco calamidad,

tiene problemas de identidad,

está echo un mar de dudas,

y por eso nos pide ayuda.



Dice Juan que, a ratos,

siente como qué es un pato.

Aunque no tenga plumas ni pico,

ni vuele como volaría un perico.



Otras veces dice que es un oso,

un oso grande y majestuoso.

Pero no tiene garras ni hocico,

ni tiene su casa entre riscos.



Aunque no pare de darle vueltas,

él sabe que a fin de cuentas,

no es ni un pato ni un oso,

no es más que un pobre patoso.


sábado, 23 de noviembre de 2019

Peter Pan


Ya se cansó Peter Pan
de tener que madrugar
y de no poder ir a jugar
por tener que estudiar.

Peter no quería madurar
y estar obligado a trabajar,
ni tener preocupaciones
como todos los mayores.

Se fue a Nunca Jamás,
un sorprendente lugar
donde siempre sería niño
y cumpliría sus caprichos.

Allí conoció a Campanilla,
otra antojadiza chiquilla
que presumía de que volaba.
Con polvo de hada. ¡Casi nada!

A los niños perdidos,
que vivían en el olvido.
Y al capitán Garfio,
un pirata muy zafio.
  
Estaba en Nunca Jamás,
viviendo como un maharajá,
siempre de vacaciones,
sin tener obligaciones,

hasta que Wendy llegó,
y con él se mosqueó
diciéndole con razón:
“No evitarás ser mayor”

“No insistas, déjame ya”.
-Le respondió Peter Pan-
“No quiero hacerme mayor,
porque sé que es un error.

No quiero tener jaqueca
por pagar la hipoteca
de una casa con piscina.
Ni trabajar en una oficina

para cumplir a diario
con un estricto horario.
Ni agobiarme por la tensión,
el ácido úrico o el colesterol.” 




Versos incluidos en el título “Cuentos tergiversados”, segundo volumen de la colección “Versos para Fresa y Frambuesa”, disponible en Ámazon https://www.amazon.es/dp/B08BF2V4PV y https://www.amazon.es/dp/B08BR89R5F (ilustraciones en blanco y negro, o en color, respectivamente)






miércoles, 20 de noviembre de 2019

Cigarro y cigarra


Don Cigarro y Doña Cigarra,

en un momento muy tierno

de una muy lejana mañana,

se prometieron amor eterno.



Era Don Cigarro tan refinado,

tan distinguido y galante,

que, aunque fuera verano,

nunca olvidaba los guantes.



Era Doña Cigarra la cantante

de un teatro de variedades.

Aunque se cansó de tanto cante,

y ya sólo canta a las amistades.



Asistía Don Cigarro muy elegante

a todas sus galas y actuaciones,

y con entusiasmo desbordante

aplaudía sus interpretaciones.



Doña Cigarra en él se fijó.

En una de aquellas actuaciones,

por su brillo, él la deslumbró,

y se unieron sus dos corazones.

  

En cuanto tuvo la primera ocasión

fue Don Cigarro a su camerino

para formalizar aquella relación

acompañado de sus padrinos.


Desde entonces, cada mañana,

dan juntos largas caminatas,

y cada vez que les viene en gana

se regalan piropos y alabanzas.



“Doña Cigarra, deje que me reitere,

pero es usted tan buena cantante”.

“Don Cigarro, y a mí que persevere,

es usted tan elegante y brillante”.



jueves, 17 de octubre de 2019

Nana de la luna



Desciende luna,

baja del cielo,

no tengas miedo,

no tengas dudas.



Acércate luna,

cuida de mi cielo,

que está durmiendo,

que está en la cuna.



Arrímate luna,

vela el sueño

de mi pequeño,

de mi criatura.



Anímate luna

que lo cuidas

y lo vigilas

como ninguna.



Te espera mi cielo,

te está esperando

y está soñando,

ya no tiene miedo.


domingo, 6 de octubre de 2019

Se me fue la pinza



En la cuerda del tendedero

salta y brinca una servilleta,

con tal gracia y esmero

que parece estar de fiesta.



Como el resto de la colada,

al ver su enorme alegría,

le miraban sin decir nada,

ella no paró en todo el día.



Cuando ya acababa la tarde,

le dijo un batín intranquilo:

“Quieres dejar ya el baile,

que tengo el alma en vilo.”



Y la servilleta le contestó:

“Es que una intensa brisa

de buena mañana sopló,

y a mí se me fue la pinza.”



domingo, 29 de septiembre de 2019

Caperucita Roja



Caperucita se acicala

con sus mejores galas,

para salir a pasear

por el bosque del lugar.



Una capucha roja,

así si llueve no se moja,

que le molaba mogollón,

eligió para la ocasión.



Mientras iba caminando,

y un rap estaba cantando,

un lobo se le acercó

que a ella se dirigió:



“¿Dónde vas Caperucita,

acaso tienes una cita?

¿Vas a ver a tu abuela

a llevarle una cazuela?”



“Me dice mi olfato,

que tardarás más rato

si no coges el camino

que ahora yo te indico.”

  

“Escucha lo que te digo,

que corres mil peligros.

En este bosque solitario

pasan cosas a diario.”



Caperucita anda lista,

y el lobo no la despista,

le adivina la intención

que tiene el muy bribón:



“Lo de visitar a mi abuela

esta pasado y ya no cuela.

Como tenía mucha prisa

le envié a Telepizza.” 




miércoles, 25 de septiembre de 2019

Cenicienta




A una gran fiesta,

una fiesta en palacio,

sin prisa y sin horario.

quiere ir Cenicienta.



Dice que ya está cansada

de marcharse la primera,

de que haya toque de queda,

y quiere volver de madrugada



Habló con su hada madrina,

la que el consigue el coche

y el vestido de noche,

y le prometió una propina,



si le ampliaba el horario

al menos hasta la madrugada,

retrasando las campanadas

en el reloj de palacio



-Mira que no puede ser,

te convertirás en plebeya,

dejarás de ser bella,

y tendrás que correr.



-A mi no me interesa

ser una doncella,

ni ser tan bella,

si me pierdo la fiesta.



-El príncipe se asustará

si te ve tan andrajosa,

vestida con cualquier cosa,

y contigo no se casará.



-¿Quien se quiere casar

con un príncipe encopetado,

timorato y alelado?

Yo lo que quiero es bailar.